Mi pueblo y su/mi fiesta...

la cosa es tal que así...
Uno pone el alma en lo que hace y procura hacerlo bien, ni lo correcto, ni lo mandado, lo que uno considera que es el alma de su esencia...
Y por más que uno lo intenta no lo consigue, lo intenta pero solo araña el cielo y no atrapa ni sostiene aquello en lo que cree...

Luego, llega una fiesta y uno se concentra y hace el esfuerzo de alcanzar en cuatro días lo que no supo tocar en todo el año, y al final lo consigue: paz, armonia, tolerancia, buen hacer, belleza y placer unidos en consonancia ecuanime...
Esos cuatro días me sirven para recordarme quien soy, de donde vengo y a donde voy, perdurando en un instante la esencia infinita de la que estoy hecho...

Tantas generacioens de mí aquí debieron servir para algo y dar su fruto, me felicito por ello...
y ello no es posble sin la ayuda de 12 más...
