El elogio de la sombra.
He vuelto a leer este pequeño gran libro de Tanizaki y me he vuelto a maravillar de lo leido, que me ha permitido entender muchas más cosas de la cultura japonesa que otras muchas cosas más grandes.
Y a entender que hacer del defecto virtud es lo mejor que podemos hacer, convertir lo cotidiano en extrordinario, buscar en lo diario el milagro de lo extraordinario, ser capaces de bailar en una peseta y ver el universo en un grano de arena.
Y callo ya para dejar hablar alsabio.
Copio aquí un fragmentoparticularmente cautivador.
"Si en la casa japonesa el alero del tejado sobresale tanto es debido al clima, a los materiales de construccion y a diferentes factores sin duda. A falta, por ejemplo de ladrillos, cristal y cemento para proteger las paredes contra las rafagas laterales de lluvia, ha habido que proyectar el tejado hacia delante de manera que el japones, que tambien hubiera preferido una vivienda clara a una vivienda oscura, se ha visto obligado a hacer de la necesidad virtud.
Pero eso que generalmente se llama bello no es mas que una sublimation de las realidades de la vida, y asi fue como nuestros antepasados, obligados a residir, lo quisieran o no, en viviendas oscuras, descubrieron un dia lo bello en el seno de la sombra y no tardaron en utilizar la sombra para obtener efectos esteticos.
En realidad, la belleza de una habitation japonesa, producida unicamente por un juego sobre el grado de opacidad de la sombra, no necesita ningun accesorio. Al occidental que lo ve le sorprende esa desnudez y cree estar tan solo ante unos muros grises y desprovistos de cualquier ornato, interpretacion totalmente legitima desde su punto de vista, pero que demuestra que no ha captado en absoluto el enigma de la sombra.
Pero nosotros, no contentos con ello, proyectamos un amplio alero en el exterior de esas estancias donde los rayos de sol entran ya con mucha dificultad, construimos una galeria cubierta para alejar aun mas la luz solar. Y, por ultimo, en el interior de la habitation, los shoji no dejan entrar rnas que un reflejo tamizado de la luz que proyecta el jardin.
Ahora bien, precisarnente esa luz indirecta y difusa es el elemento esencial de la belleza de nuestras residencias. Y para que esta luz gastada, atenuada, precaria, impregne totalmente las paredes de la vivienda, pintarnos a proposito con colores neutros esas paredes enlucidas. Aunquc se utilizan pinturas brillantes para las camaras de seguridad, las cocinas o los pasillos, ]as paredes de las habitaciones casi siempre se enlucen y muy pocas veces son brillantes. Porque si brillaran se desvanecería todo el encanto sutil y discreto de esa escasa luz."


Blessedmadness dijo
Es díficil tener la casa de tus sueños...konozko a una ke le enkantaría una komo las ke describe este libro. En eso os pareceis.
Los "mundos" oriental y occidental son tan distintos...Sin embargo algo me ha recordado a la simbología de la luz en las catedrales góticas. Aunque, klaro akí originalmente se trataba de una necesidad, algo funcional, y en cambio en las catedrales...
14 Febrero 2008 | 11:11 PM