La môme.
Al final de la película Edith Piaf canta: Non, je ne regrette rien ...
No, nada de nada, no me arrepiento de nada, ni del bien que me hicieron, ni del mal. Todo eso me dá igual.
No, nada de nada. No me arrepiento de nada. Está pagao. Barrido. Olvidado. Me importa un bledo el pasado. Con mis recuerdos. He encendido el fuego. Mis penas y mis placeres, ya no los necesito. Barridos los amores. Con sus temblores. Barridos para siempre. Vuelvo a empezar de cero.
No, nada de nada. no me arrepiento de nada. Ni del bien que me hicieron. ni del mal. Todo eso me dá igual. No, nada de nada. No me arrepiento de nada. Pues mi vida. Pues mis alegrias. hoy. Comienza contigo.
Que más se puede decir de un final así...
La vida de esa mujer es esplendidamente llevada el cine...
El Oscar parece merecidisimo y la película cuenta la historia de una de las grandes, historia que una vez contada la hace aún más grande...
Quien puediera cantar "Non, je ne regrette rien" al final de sus días, quien pudiera cantarla cada mañana!! Habría que dar las gracias porque existieran personas así...


bantabah dijo
Toda una filosofía de vida...
Enchanté!
20 Marzo 2008 | 11:34 PM