Cada vez que pierdo ... gano.
Sí, gano, paradojicamente gano.... Cada vez que pierdo algo valoro más lo que tengo, lo que me queda, lo que aún conservo, lo mucho que poseo... No necesito tanto, y a la vez me digo que me aferraré a ello para cuando lo pierda sentirme satisfecho de haberlo disfrutado, no creo que sea posible de otra manera, no creo que sea saludable de otro modo... y soy un privilegiado, tengo mucho, la vida me ha dado mucho, me quitó parte y me quitará más pero me concedió muchos dones, me regalo muchas cosas y cuando ella quiere me las arrebata ¿quien soy yo para decidir cuando? ... solo me queda pulsar palitando con lo que me queda y con lo mucho y más que la vida pondrá en mi camino... ¿y saben? no me quejaré cuando gane porque sepa que algo perderé, ya que también sé que cuando gano algo pierdo otra cosa, apechugare con dones y faltas y al final daré mi vida gozoso de haberla gastado entera...
