Los límites del control de Jin Jarmusch.

Tres trajes con el mismo elegante corte y colores diferentes.
Un actor cincelado en alabastro.
Dos cajas de cerillas.
Mesas de cafés al aire libre de tres lugares de España,
donde se cruzan las cajas de cerillas y los personajes.
Personajes cortos encarnados por actores grandes.
Una historia minimalista.
Y sobre todo el paisaje español y al amor por el cine y la fotografía
como artes visuales a construir día a día.
Una rara joya.
