Ordesa 1
La cosa empezó bien pero ,poco a poco, el cañón se fue estrechando y el camino empinando,
tras dos horas estuvimos casi a punto de desistir,
pero yo le decía a Nico que no hasta que llegase nuestra recompensa,
yo esperaba que, en algún momento,
el cañón se abriese y nos permitiera mirar sus barrancas y fértiles laderas y acercarnos a su rumoroso río.
Al final, los dioses oyeron mis plegarias y en las Gradas de Sosao mi deseo se cumplió,
almorzamos y decidimos volver, para qué más?



Samuel dijo
el caso es disfrutar el momento, el aire el fresco. el sol, el ruido del agua, el cansancio, el corazón bombeante, el sudor, el hambre que aprieta, las vistas, y eso que somos que a veces nos queda tan lejos estando tan cerca.
2 Agosto 2011 | 11:50 PM