La recompensa de hoy: El Valle de Otal.
Por San Nicolas de Bujaruelo hemos accedido al Valle de Otal,
una vaca loca nos ha recibido cabalgndo a trote tras nosotros
y con las últimas fuerzas le hemos dejado el paso expedito...
Nico ha aprendido que las recompensas llegan tras el esfuerzo
y que las fuerzas se deben medir pues hay que volver.
Yo he aprendido que la vida tiene múltiples formas y que todas tiene cabida en este mundo
y que la gente cuando se acerca civilizadamente al campo es más amable.
y algo que ya sabía, pero me gusta recordar: al campo irás y lo que lleves comerás!!,
hoy llevabamos hasta aceite de oliva para untar el pan...
gloria bendita!!
