el topo.
El director hizo antes la sugerente "dejame entrar"
y ahora se va al pasado y hace lo mismo,
nos trae un mundo de vampiros que han decidido
que ellos son los que tienen que librar la guerra fría.

Consigue transmitir la desazón
y al mismo tiempo la desafectivización que supuso tal periodo,
formalemnte impecable, su música apropiada,
ero le falta el alma,
quizás porque la época no tenía alma.
oldman se sale.
