Retruques maravillosos
A veces uno no acierta por culpa de un retruque pero a veces ese retruque le acaba pareciendo mejor incluso que la consecución de la carambola. Me explico.
Estaba yo pensando en al bondad a raiz de la lectura de el libro de Adam Phillips "El elogio de la bondad", que había leido y posteado aquí y aquí, y me puse a hacer una busqueda en Google.
Una de las entradas me llevó a este artículo de hace 4 y que no había leido: Elogio de la bondad, en él se hablaba de un libro, una novela "el niño azul", una novela en la que dice el articulista:
"se mezcla la crónica cotidiana y la referencia mitológica, el dietario y el análisis psicoanalítico en un conjunto de una rara elegancia y sencillez, de una profunda bondad."
No estaba mal el lugar al que había llegado...
y se despertó en mi el interés.
No estaba nada mal, el asunto prometía.
Así que me fui a por "El niño azul" y me sumergí en su lectura.

Y entré con Orión en el laberinto en busca del Minotauro, cual Teseo, y acabamos pudiendo salir, gracias a una Verónique que, cual Ariadna, conseguía poner vida, primera persona y alteridad en la historia de un joven del "pueblo del desastre", de ese pueblo al que pertenecemos todos a poco que nos miremos bien...
Recorrí con ellos una historia de encuentro terapeútico que se sucede por 12 años y que acaba produciendo la maravilla de un sujeto que, desde la locura, despliega la historia que le hizo caer en ella y al mismo tiempo construye, a traves del arte para el que está dotado, construye a traves de él, un universo poblado de seres que acaban permitiéndole contruirse a sí mismo y encontrarse con el otro.
Encontrarse con el otro en ese dar y recibir que nos rescata de la estéril soledad en el que la locura nos sume.

Al final para rematar el retruque me apareció en la búsqueda el cuadro de Thomas Gainsborough que se llama "El niño azul" y que termina ilustrando este post, este otro niño que sabe, él sí, su lugar en el mundo, pero en su caso, no a través de la lucha y la conquista como en el de Orión, sino a través de la posición y el dinero, él se lo pierde.
De nuevo encontré,
encontré porque busqué.
No encontré lo que buscaba...
pero lo encontrado me llevo
un paso más allá
de lo buscado...
